Mientras que en Europa se presentan planes de reapertura nacional en países como el Reino Unido donde festivales como el de Leeds y Readings no sólo se organizarán en agosto, sino que además ya tienen sold out, en Latinoamérica la realidad es muchísimo más sombría.

Según reporta el periodista brasileño, Ancelmo Gois, el panorama de festivales en Brasil, Chile y Argentina es por demás, lúgubre.

La comunicación entre marcas y agencias cada vez es menos, por lo que es posible que esto explique por qué las agencias que normalmente bajan las pautas y patrocinios para el festivales, estén tan “silenciosas“.

Eso, sumado a que Brasil ocupa el puesto No.03 de mayores casos de COVID-19 y fallecimientos a causa del mismo a nivel internacional, Lollapalooza ni siquiera apunta a poder realizar una versión digital del mismo como otros festivales lo están logrando.

¿Será este el fin de los festivales en Latinoamérica por lo menos en 2021? Lo que es un hecho es que México tampoco parece remontar, y por mucho que la gente no lo entienda, si no se aplana la curva, no se hacen los festivales.