Texto: Daniel Patlán

El disco debut de este dúo compuesto por Derek Miller (ex Poison The Well) y Alexis Krauss (ex maestra de escuela) nos recibe con distorsiones, secuencias, ruido y estridencia, todo envuelto por una grabación sucia y como cereza del pastel, una dulce y melodiosa voz.

Sin necesidad de baterías orgánicas ni más instrumentos que guitarra, voces y secuencias, Sleigh Bells hace música inclasificable, con tintes de electroclash, drum&bass y eso sí, mucho, mucho guitarrazo. Canciones como “Tell ‘Em”, “Kids”, “Riot Rythm” e “Infinity Guitars” nos recuerdan ligeramente a las distorsiones usadas por Oliver Ackermann de A Place To Bury Strangers, sin embargo, la mezcla que logran Miller y Krauss es única.

Sleigh Bells hace que el hip-hop suene a pop y que el punk sea tan accesible que hasta tu sobrinito de seis años lo podrá corear. “Rill Rill” es una dulce canción que podría haber sido compuesta por los Moldy Peaches pero tiene esa magia, ese toque que caracteriza la música de los oriundos de Brooklyn.

Los rebeldes sonidos creados por la guitarra de Miller que salen de las bocinas cuando se escucha el disco Treats de esta banda apadrinada por la siempre polémica M.I.A, combinados con la melodiosa y (a veces) desenfrenada voz de Krauss, hacen de este disco un must para el verano que está a la vuelta de la esquina.

Mejor canción: “Tell’Em

Esta canción es la primera del disco, por ende es la bienvenida, el primer contacto con el mundo externo. Así mismo, es el track que ejemplifica a la perfección el sonido que ofrece Sleigh Bells: guitarras llenas de distorsión y fuzz, secuencias electrónicas y una voz carismática.