Fotos: Daniel Patlán

La semana que adoptó el nombre de Phoenix en la Ciudad de México vio su clausura con la presentación de Steve Aoki el sábado 6 de febrero en el Salón Covadonga, en medio de más de mil personas devotas a la fluorescencia y a los beats electro-agresivos, de esos que apuñalan los oídos y hacen fluir la adrenalina y convertirla en un frenesí colectivo.

El californiano hizo su entrada triunfal en punto de la media noche, momento en el que comenzó a deleitar a todos los que lo esperaban con la expectativa más alta desde hacía varios meses. Las expectativas, cumplidas o no, se fusionaron entre toda la gente y el dance hall tradicional de una noche de fiesta (comandada por música electrónica) se convirtio en una arena de concierto masivo con (casi) todo el ritual que implica el mismo. Steve Aoki tuvo el control absoluto de sus fanáticos durante una hora más 15 minutos y los regreso a sus casas sudados, muchos sin playera, muchos más con las piernas dobladas por tanto brincar y sobrevivir a la euforia colectiva provocada por él mismo.

Aquí les dejamos las fotos.