¡Finalmente el día ha llegado! La Curva 4 del Autódromo Hermano Rodríguez se pinta de brillantes colores, alegría y entusiasmo para recibir la octava edición de uno de los festivales musicales más importantes de la capital.

Este año el cartel es imperdible, pues entre las letras grandes del line up podemos ver los nombres de grandes figuras internacionales como el consagrado monarca del pop Robbie Williams, la emotiva autenticidad de Lorde y uno de los actos de música electrónica más alucinantes del globo con el duo inglés de The Chemical Brothers. La oferta es amplia y súper diversa para que tengas uno de los mejores fines de semana del año.

Foto: Gisela Terrazas

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Después de que la CDMX se viera amenazada por un intenso frente frío que nos obligó a sacar las chamarras más calientitas de nuestro guardarropa (y que para ser sinceros, nos recordó aquel día en que el lodo el Autódromo nos llegó hasta las rodillas debido a las inclemencias del tiempo) este año parece haber sido bendecido por los benevolentes dioses del clima con temperaturas ideales para que de verdad, no haya excusa y brinques, bailes y grites al ritmo de tu música favorita.

Con un ligero retraso en la recepción del festival, la jornada en el escenario Corona Light comenzó con la agrupación inglesa Pale Waves, quienes bajo los tímidos rayos del sol de invierno, presentaron temas de su última producción discográfica  ‘My Mind Makes Noises’ lanzada en septiembre pasado y cautivaron a los primeros asistentes del día con su fresca propuesta indie rock.

Foto: Gisela Terrazas

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Mientras tanto, en el escenario Doritos Bunker, el neoyorquino Gus Dapperton despertaba a los que todavía se sentían medio adormecidos por la calidez del ambiente con su delicado indie que también tiene ciertos toques de R&B y un sutilísimo aroma a hip hop. Todo lo anterior fue  aderezado por su peculiar sentido de la moda, uno que definitivamente, te obliga a verlo sí o sí.

20 minutos antes de que Dapperton  acabara su actuación, corrimos para poder alcanzar el set de la joven y talentosa Claire Cottril, a.k.a Clairo, quien también llega a uno de los festivales musicales más importantes de la capital con un nuevo material bajo el brazo titulado Diary 001′ a través de Fader Records. 

En el escenario se le veía despreocupada y ligera, algo que el público pudo captar perfectamente con temas como “4EVER’ o “Pretty Girl”.

Foto: Gisela Terrazas

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Mientras que el escenario principal esperaba por su siguiente acto, Doritos Bunker recibía a los australianos de Pond con toda la psicodelia y rock que entreteje su ADN musical, pues recordemos que el proyecto comparte músicos con Tame Impala. 

Nick Allbrook salió al escenario revestido por una delicada capa de glitter en el rostro, mientras que los acordes de las guitarras hipnotizaban a todos los presentes.

Foto: Gisela Terrazas

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Para que la espera por ver a Sparks en el escenario principal fuera un poco más llevadera, Doritos decidió apaciguar el hambre de muchos con la botana favorita de México: Unos riquísimos Dorilocos (con Doritos Nachos, los clásicos) incluyendo su ya tradicional verdura rayada, salsa y limón.

Pero ahí no acabaron las sorpresas, pues si eres de esos que les gusta disfrutar de la sensación del pasto en las manos mientras te tomas un pequeño descanso en el césped que adorna la Curva 4 del Autódromo, Doritos regalo unas divertidas almohaditas (en forma triangular, obvio) para que el breve respiro entre banda y banda sea lo más placentero posible.

Mientras que los rayos del sol comenzaban a esconderse para darle paso a esa característica brisa gélida, los hermanos  Ron y Russell Mael de Sparks salían al escenario más grande para  dar cátedra del característico sonido que poseen, muchas veces denominado como new wave.

¿El mejor momento de su set? Cuando el tecladista perdió toda compostura y deleito a los presentes con un enérgico (y tierno) baile.

Aunque el frío vespertino ya comenzaba a hacer sus primeros estragos, sobre aviso no hay engaño, y varios asistentes venían más que preparados para la ocasión.

Foto Gisela Terrazas

Foto: Gislela Terrazas

De regreso al escenario Levi’s Tent, Shannon and the Clams llenaban la tarima con su clásico sonido vintage que logra incorporar elementos de doo-wop, R&B clásico, psych, garage y surf.

Como si se tratará de una banda apadrinada por el mismísimo Elvis Presley, varios comenzaron a dejarse seducir por los suaves y armoniosos acordes de temas como “Ozma” o “Rip Van Winkle”

Foto: Gisela Terrazas

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El momento que muchos treintañeros nostálgicos habían esperado por fin se materializaba, y sobre el escenario aparecía Brendon Urie y el resto de músicos itinerantes que conforman la alineación de Panic! At The Disco en vivo.

Con casi 15 años de trayectoria, y seis discos de estudio en su carrera, Panic! At The Disco re-conquistó a todo el amplio séquito de admiradores que el proyecto originario de Las Vegas posee. Temas como “High Hopes” o “Death Of a Bachelor” retumbaron en la Curva 4 del Autódromo para recordarnos que nuestra tierna adolescencia permanece intacta en nuestros corazones, pero definitivamente, uno de los momentos más memorables fue poder escuchar un cachito de “Bohemian Rhapsody” en la voz de Urie.

Foto: Gisela Terrazas

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Con la noche dominando el panorama total del festival, el stand Doritos vivió otro gran momento cuando repentinamente, una multiplicidad de colores potenciados por la fuerza de una maquina salieron proyectos al cielo como una estela de humo brillante y pigmentada.

Algunos que estaban en busca de descanso, y otros más que se preparaban para la salida de The Kooks al escenario disfrutaron del momento, con cámara en mano, por supuesto.

Con un público expectante, el cuarteto de The Kooks liderado por Luke Pritchard salió al escenario principal para presentar parte de su nuevo material ‘Let’s Go Sunshine’ lanzado en 2018 después de 3 años de receso creativo.

La verdad es que la química entre The Kooks y su público es innegable, y poseen un manejo escénico envidiable que puso a sus fans más aguerridos a brincar y gritar como locos. La cumbre de su show fue cuando todos empezamos a corear “I know that she knows that I’m not fond of asking”, el clásico de entre los clásicos del indie rock del 2006.

Foto: Gisela Terrazas

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Al filo de las 21:30 hrs etérea e impecable como se le suele ver, salió al escenario Lorde, la cara más fresca y pulcra del sonido neozelandés. Como muchos de los talentos presentes, la cantante también viene con un nuevo material entre las manos, ‘Melodrama’, lanzado en 2017 y que todavía se encuentra girando para su promoción.

Con los distintivos movimientos dramáticos y teatrales que le han caracterizado desde que la  conocimos con el multipremiado sencillo “Royals”, Lorde demostró con creces por qué es una de las preferidas dentro del público mexicano.

Foto: Gisela Terrazas

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El momento por el que muchos habíamos estado esperando desde aquel Festival Vive Latino del 2011 por fin se hacía realidad, la dupla de The Chemical Brothers conformada por Tom Rowlands y Ed Simons salía frente a un escenario atiborrado hasta lo más profundo de sus confines con seres ávidos de perderse un rato en los alucinantes visuales que el dúo suele mostrar en sus lives.

Justo como lo esperábamos y lo queríamos, bailamos al ritmo de clásicos como “Hey Boy Hey Girl”, “Do It Again” o “Star Guitar” y hasta pudimos escuchar por primera vez en tierras aztecas “Free Yourself”, un nuevo sencillo liberado hace un par de semanas.

El escenario principal clausuraba las actividades de su primer jornada musical con el consagradísmo Robbie Williams, una de las estrellas más brillantes del firmamento pop internacional. La energía y vitalidad que el inglés aún conserva a sus 44 años de edad es formidable y seguramente varios veinteañeros de la escena querrían tener una pizca de ella.

Tuvimos que esperar 12 larguísimos años para poder disfrutar de la cálida presencia de Robbie en México, y aunque muchas cosas cambiaron en ese periodo de tiempo, el amor por la música permanece intacto en muchos de nosotros.

“Feel”, “Tripping”, “Rock DJ” y más sonaron entre una amalgama musical conformada por varios covers procedentes de figuras tan reconocidas como Frank Sinatra o George Michael. 

El final del día uno de esta increíble “excursión musical” llegaba a su fin, esperando que los primeros rayos de sol del domingo inauguraran lo que Nine Inch Nails, New Order, Imagine Dragons y más traerían consigo.