Foto y texto: Daniel Patlán (@folkmetender)

A pesar del frío y de lo caótico que es un Viernes por la noche en la ciudad de México, Hot Chip se presentó en el Infield del Hipódromo de las Américas, convirtiéndolo en un antro de moda. Chicos con camisa desabrochada, chicas en minifalda, uno que otro individuo en traje y varios despistados en jeans.

El Infield del Hipódromo de las Américas está tomando fuerza como uno de los venues más propositivos de nuestra ciudad. El comentario recurrente antes de que los londinenenses tomaran el escenario era: “El lugar está bueno”. Y es que tener un venue al aire libre con todas las condiciones apropiadas para llevar a cabo eventos como los conciertos de Café Tacvba, Hot Chip o LCD Soundsystem, se agradece.

Por su parte, Hot Chip tuvo una mediana presentación ya que su setlist no fue tan consistente como nos hubiera gustado. El grupo inglés abrió con “Boy From School” para después recetarnos dos grandes temas de su más reciente álbum One Life Stand (EMI, 2010): “Thieves In The Night” y “One Life Stand”. Algunas canciones después sonó “Over And Over” y la euforía colectva se hizo presente. Sin embargo, después de esa canción, el ritmo del show bajó y nunca se recuperó. El tema con el que cerraron después de un encore fue “Ready For The Floor” en una versión diferente a la original, con menos energía.

Hot Chip hace grandes canciones y sus álbumes son buenos testimonios de música electrónica bien hecha pero en vivo, esta vez, le fallaron al público mexicano. Su pasada presentación en la Carpa Neumática del Hipódromo de las Américas fue mucho más energética que su show del pasado viernes.