Fotos: Toni François (@tonifrancois) | Texto: Christian Rojas (@christianxrojas)

Entre Arcade Fire, Air, Pixies y cientos de bandas que han pasado lista en los foros de nuestra ciudad durante los últimos meses, Moderat vino pagar su deuda, una que se había duplicado ya que los alemanes tenían planeado un concierto en el mismo recinto en 2009 pero por razones desconocidas este fue cancelado, o mejor dicho, pospuesto.

Junto con Paul St. Hilaire y Deadbeat, el Salón Covadonga lució una elegancia extraordinaria digna de una verdadera noche MUTEK con cientos de asistentes entusiastas de los nuevos e innovadores géneros de la música electrónica. Como era de esperarse, Moderat era el plato fuerte de la noche y tanto fue así que el trío se mostró altamente celoso ya que no dejó que ninguno de los actos de soporte utilizara el mismo escenario, resultando en una ilusión de dos escenarios ya que Deadbeat y Paul St. Hilaire lanzaron sus sonidos futuristas desde la consola, justo a un lado del ingeniero de sonido.

Modeselektor y Apparat, juntos como el sueño que todos los asistentes habían anhelado durante años, subieron al escenario a la 1 a.m. tras un preciso y consistente set a cargo del canadiense Deadbeat y lograron poner en alto las manos de un abarrotado Salón Covadonga. El comienzo de “A New Error” invitó a todos a emprender un viaje audiovisual a cargo de Pfadfinderei, quien logró proyectar sus sutiles imágenes sobre los tres lienzos detrás de Gernot Bronsert, Sebastian Szary y Sascha Ring. Un recorrido progresivo a través de su álbum debut fue lo que engalanó toda la noche y más, por mucho, una versión extendida de su tema más agresivo y oscuro: “No. 22”, misma que duró casi 10 minutos.

Con la característica y sutil voz de Sascha encima de los beats aclamados de Modeselektor y el mismo Apparat, Moderat ofreció una perspectiva de la música electrónica completamente distinta, casi parecida a la hipnosis. A continuación, algúnas fotos cortesía de Toni François.