Foto y texto: Daniel Patlán (@folkmetender)

Lo que prometía ser un buen concierto se convirtió en un homenaje en vida a dos bandas que, de alguna manera, han influenciado a lo largo de su carrera a bandas tan importantes (y diversas) como Nirvana o Bright Eyes, ganandose así su lugar en el Olimpo de la música contemporánea.

The Vaselines es un grupo que, gracias a Nirvana y sus covers a “Molly’s Lips” y “Jesus Doesn’t Want Me For a Sunbeam” (esta última inmortalizada en su MTV Unppluged) quizá hubieran pasado desapercibidos en el continente americano. Originarios de Escocia y con más de 20 años de carrera, The Vaselines nos enseñaron por qué Kurt Cobain se interesó en ellos. Su sonido va mucho más allá del clásico rock pop que ahora se hace llamar indie. Hay pasajes rápidos, otros muy obscuros y densos y otros más bien alegres. Después de dos décadas de carrera, The Vaselines suenan como si se hubieran formado hace dos meses: vigorosos, entusiasmados, entregados y, sobre todo, modestos. Cuando Uili Damage (@uili) les recomiende una banda, háganle caso. Lo más sensato es darle una oportunidad y descubrir por qué.

El climax de la noche llegó cuando Belle & Sebastian tomó el escenario. Los fans y los no tan fans sabían a qué iban, los despistados que llegaron al José Cuervo Salón para pasar lista social y degustar un trago nunca se enteraron de lo que estaban viendo. Para los que no lo sepan, sin Belle & Sebastian no tendríamos a bandas como Bright Eyes, Camera Obscura, Franz Ferdinand, Snow Patrol o Death Cab For Cutie. Puede no gustarles la música de B&S, pueden aburrirse con sus álbumes (en vivo suenan con mucho más punch que en estudio), pueden decir muchas cosas a cerca de ellos, pero nunca podrán decir que Belle & Sebastian es una banda más del montón. Así como se le reconoce a muchos grupos de los 60’s o 70’s (y más recientemente también de los 80’s) su aportación al sonido que se escucha hoy en día en la radio, se le debe reconocer a Belle & Sebastian lo propio con la música de nuestros días.

Su primer concierto en la ciudad de México fue un éxito total que derivó en llanto y sonrisas por parte de los asistentes que sí sabían quién era B&S y qué iban a corear y bailar canciones como “The Boy With The Arab Strap” o su sencillo más nuevo: “Write About Love”. El público que fue por morbo o por curioso se llevo una grata sorpresa y los que realmente les importaba muy poco la banda y sólo fueron a ver a quién se encontraban seguro ni se acuerdan de a quién vieron ayer. Cosas que nos da el hype hoy en día.