Recientemente a través de una nota publicada en el sitio del periódico Milenio, se dio a conocer que la famosa rosca de Star Wars que sustituía al “Niño Dios” por Baby Yoda A.K.A Grogu, ha desatado un descontento gigantesco entre la comunidad religiosa mexicana, y el infame e innecesario Frente Nacional por la Familia.

Y dada a la velocidad con la que hizo enojar a absolutamente todos los conservadores del país, la comunidad LGBTQ+ decidió hacer de Baby Yoda un nuevo ícono para el movimiento.

Y mientras que los conservadores lloran, desafortunadamente los fans de Star Wars también, ya que aunque esto es divertidísimo, la realidad es que no veremos ni a Baby Yoda ni a The Mandalorian hasta el 2022, pero vaya, que no se diga que la fuerza no está con él, porque hacer que los del “Imperio” (Frente Nacional) se enojen, es lo más rebelde que puede lograr Grogu.