Veronika Nikulshina y Peter Verzilov, miembros de Pussy Riot, fueron detenidos por la policía y agentes anti- extremistas el domingo por la noche. Ambos fueron arrestados en julio por realizar una protesta durante la final del Mundial 2018.

Nikulshina y una amiga no identificada fueron arrestadas mientras conducía en el centro de Moscú, debido a que se rehusaron a un “chequeo terrorista” de su automóvil. Mientras que Verzilov, fue detenido por la policía afuera de su casa.

Los arrestos sucedieron una noche antes de su audiencia judicial por los hechos ocurridos en julio, por lo que el grupo asegura que fueron detenciones arbitrarias debido a que el gobierno de Vladimir Putin sigue enojado por la invasión al campo durante la Copa del mundo.

El colectivo siempre ha sido gran crítico del gobierno de Putín y lo que ellos consideran “un clima político represivo”.