Texto: Daniel Patlán

Su canción “Elvis” estuvo en muchos mixtapes y playlists durante el año pasado. Su disco anterior y debut Beat Pyramid fue muy bien criticado y harto bailado. Su sonido complejo pero amable con la pista de baile los llevó a tocar en cuanta fiesta y festival hubo. Sus fans vestían tennis Nike Airforce, gafas obscuras de pasta, chamarras y playeras fluorescentes, así como cabelleras despeindas. Olviden todo lo anterior que leyeron. Olviden sobre todo la parte de la pista de baile y sus fans. Olviden que alguna vez escucharon una banda que tenía un sonido similar al de los Klaxons, aunque mucho más estudiado y trabajdo. Olvídenlo todo, menos el nombre de la banda: These New Puritans.

Hidden es el segundo trabajo de estos muchachos ingleses y es por mucho uno de los mejores discos que escucharán este año. Pocas bandas se atreven a cambiar tan radicalmente entre un disco y otro ya que esto puede ser contraproducente. A These New Puritans les valió. Decidieron sacar el disco más honesto, sincero y violento que pudieron haber hecho, en lugar de sacar un refrito de su debut, el cual hubiera sido un hit en ventas y fiestas. En Hidden encontrarán kilos y kilos de percusiones, tecados, capas de voces y sobre todo experimentación.

Al escuchar este disco uno podría pensar en gente de la talla de Björk o incluso en bandas como Portishead, esto se debe en gran parte a que la producción está sumamente cuidada y los arreglos son simplemente maravillosos. Sacándolo de contexto, este disco sería solamente un buen disco, uno muy propositivo, pero al contextualizarlo (esto es, compararlo con su antescesor) se convierte en una gran obra reflejada no sólo en la música, sino también en su arte. Una portada sobria, obscura y sombría.

These New Puritans llevó el significado de la palabra “renovación” a otras dimensiones y lo hicieron de una manera sencilla y honesta (a diferencia de sus compatriotas The Horrors, quienes fueron altamente cuestionados con la honestidad de su última placa): haciendo uso de ritmos tribales, mucha percusión, más teclados que antes, voces paranoicas y tomando prestados una gran cantidad de elementos del hip-hop. Altamente recomendable para escucharse con audífonos. Desde este segundo mes del año en turno se puede ver un futuro bastante prometedor para esta placa.

Mejor canción: “Drum Courts – Where Corals Lie”

Sin duda alguna esta pieza podría entrar en la categoría de math-rock. 6:14 llenos de baterías sincronizadas con los teclados en turno. Voces delicadas, casi salidas de un coro angelical. Un himno a la locura y el desasosiego.