Lo más valioso de la llegada de Johnny Marr como solista es que su trabajo no cae en los buenos y malos recuerdos de The Smiths, mucho menos en un esfuerzo salvaje por sonar innovador y encontrar el hilo negro del 2013. Con The Messenger, el músico de Manchester nos muestra cómo regresar a casa y dejarse influenciar por la actualidad, no sacrifica el buen gusto y la clase con la que busca sorprendernos. De hecho, aunque suena clásico y nuevo al mismo tiempo, es un disco que con mucha dignidad logra posicionar a Marr como un músico maduro, aventurado y gustoso de recordar.

Algo interesante de este álbum es que desde su inicio nos adentra en un mundo que abarca las diferentes etapas de Johnny Marr, desde canciones como “European Me” que lo muestran muy cercano a sus momentos en The Smiths, hasta “Upstars”, una canción que indudablemente suena más moderna y más apegada a la melodías indie de nuestros tiempos. También nos regala destellos de Modest Mouse en canciones como “Generate Generate” y “Sun & Moon”, donde la energía de las guitarras y los redobles de batería son más determinantes. Todo esto, en su propio estilo y sin dejar de sonar a él mismo.

El track que le da nombre al disco es, con toda la intención, uno de los grandes momentos del álbum. Se trata de una canción poderosa que incluye todas las etapas de las que he estado hablando. Aquí, la voz de Johnny Marr regresa hasta los años 60’s y se mezcla con la melancolía que le hemos escuchado desde que lo conocimos. Se percibe una retrospectiva con la que se siente cómodo y que nos quiere transmitir a quienes lo escuchamos, incluso también en sus últimas canciones, “New Time Velocity” y “Word Starts Attack”, donde el músico de Manchester dejó salir lo mejor de sus letras.

The Messenger es un disco que sin evidenciar una lucha forzada, logra hacer sonar a Johnny Marr como lo que es: un músico que ha hecho música para distintas generaciones y que se mantiene curioso. No ha logrado despegarse de sus raíces, tampoco de sus influencias musicales, pero quién quiere eso cuando tiene ganas de escuchar un disco con buenas guitarras y baterías, que no suene pretencioso ni demasiado moderno.