En plena era del streaming, donde millones escuchan música sin pagar directamente por ella, Dave Rowntree, baterista de Blur, lanza una advertencia contundente: hoy en día, vender música grabada ya no es suficiente para sobrevivir como artista.

En una entrevista reciente (vía France 24), el músico británico compartió su visión sobre los desafíos actuales de la industria, el futuro incierto de Blur y el lanzamiento de un libro con fotografías inéditas de los inicios de la banda.

“Los músicos ya no pueden vivir de la venta de discos”

A sus 61 años, Rowntree reflexiona con claridad sobre el cambiante panorama de la música:

“Cada vez es más difícil ganar dinero vendiendo música grabada. Los músicos tienen que buscar otras formas de ganarse la vida”, afirmó.

Según el baterista, esto obliga a muchas bandas a volver a los escenarios, no tanto por gusto, sino por necesidad económica.

Aunque para grupos consagrados como Blur, Oasis o Pulp la gira sigue siendo rentable, Rowntree advierte que no ocurre lo mismo con los artistas emergentes:

“Para las bandas más pequeñas, cada vez es más difícil”, dijo, aludiendo a un sistema que beneficia a unos pocos y pone en jaque a la mayoría.

Nuevos proyectos, nostalgia y un futuro abierto

Más allá de la crítica al modelo actual, Rowntree prepara el lanzamiento de No One You Know, un libro de fotografías tomadas por él mismo durante los primeros años de Blur, mucho antes del auge del britpop.

El proyecto casi se pierde para siempre, ya que los negativos fueron hallados por casualidad en una caja destinada a la basura.

Las imágenes capturan la vida de la banda antes de la fama: ensayos, giras modestas, momentos de ocio y locura juvenil. “Lo que muestran las fotos es la emoción de hacer todo por primera vez”, contó Rowntree.

En cuanto al futuro de Blur, sigue siendo incierto. Aunque Damon Albarn ha declarado públicamente que el ciclo del grupo podría haber terminado, Rowntree no lo ve tan claro.

“Blur no funciona con planes ni estrategias. Si surge algo, simplemente lo hacemos”, explicó.

Mientras Oasis vuelve a los escenarios y el britpop vive un renacimiento inesperado, Rowntree celebra el regreso, pero cuestiona los altos precios de las entradas.

“Es genial que estén de vuelta, pero es una pena que los buenos asientos sean tan caros”, concluyó.