Massive Attack ha anunciado la creación de una alianza destinada a respaldar a artistas que enfrentan presiones, amenazas o intentos de censura por expresar públicamente su postura crítica frente a las acciones militares de Israel en Gaza.

El colectivo, que también incluye nombres como Brian Eno, Fontaines D.C. y el grupo norirlandés Kneecap, busca ofrecer una red de solidaridad para quienes se ven intimidados dentro del propio ecosistema musical.

A través de una publicación en redes sociales, los integrantes de la alianza denunciaron haber sido blanco de represalias dentro de la industria, así como de acciones legales impulsadas por organizaciones como UK Lawyers for Israel.

“Habiendo resistido esas campañas de silenciamiento, no vamos a permitir que otros artistas, especialmente los más vulnerables, sean obligados a callar o a poner en riesgo su carrera”, afirmaron.

Una red para resistir la censura artística

La alianza hace un llamado directo a músicos que sientan que están siendo amedrentados por expresar solidaridad con Palestina, invitándolos a ponerse en contacto mediante el correo electrónico [email protected].

En una declaración a The Guardian, Massive Attack dejó claro que el propósito del grupo es contrarrestar una estrategia sistemática que busca inhibir la libertad de expresión en la escena artística:

“La intención es clara: silenciar a quienes se pronuncian”.

Además, la banda explicó que muchos artistas optan por no hablar sobre el conflicto en Gaza, no por falta de convicción, sino por miedo a represalias legales o profesionales.

La red busca ofrecer un entorno seguro para que más voces puedan manifestarse sin temor.

Casos recientes de represión dentro de la música

Entre los casos mencionados destaca el de Bob Vylan, actualmente bajo investigación penal tras corear en Glastonbury consignas contra las Fuerzas de Defensa de Israel.

También el trío Kneecap, que ha enfrentado presiones legales luego de sus actuaciones en festivales como Coachella y Glastonbury, fue objeto de investigaciones policiales por presunta incitación, aunque finalmente no se tomaron medidas legales.

Massive Attack, históricamente vinculados a causas sociales y políticas, reafirma así su compromiso con la libertad de expresión artística.

Recientemente participaron en una instalación inmersiva en Londres con una versión de la canción “Everything is going according to plan” de la banda punk rusa Grob, reforzando su mensaje de resistencia cultural ante la censura global.