En una reciente entrevista con Consequence, Kirk Hammett, guitarrista de Metallica, abrió su baúl de recuerdos musicales para compartir los discos que marcaron su formación como músico.

Aunque mencionó clásicos de leyendas como Jimi Hendrix, Led Zeppelin, AC/DC y Black Sabbath, hubo un álbum que destacó por encima del resto como indispensable.

El debut de Van Halen: un clásico imprescindible

Para Hammett, el álbum debut de Van Halen, lanzado en 1978, es más que un disco icónico: es una pieza fundamental que todos deberían tener en su colección.

Todo el mundo debería tener Van Halen”, afirmó con convicción.

El guitarrista explicó que el sonido festivo de muchas canciones del álbum refleja el estilo compositivo de Eddie Van Halen, a quien calificó como un creador nato de riffs llenos de emoción y energía.

Gran parte de Van Halen suena a música de fiesta porque así es como Eddie Van Halen escribía los riffs de guitarra.

Y es algo hermoso en sí mismo porque era capaz de escribir todo tipo de canciones que tenían todo tipo de emociones y sentimientos”, añadió.

Eddie Van Halen: un revolucionario del instrumento

Hammett también se tomó un momento para rendir homenaje a la técnica de guitarra que Eddie introdujo con este disco, particularmente su dominio del tapping y los efectos armónicos.

Absolutamente el mejor en crear esos increíbles licks de tapping y licks armónicos y locos patrones de notas. Era el rey de todo eso. Nadie lo hacía mejor.

Si alguien lo hace mejor que él, tendrá que reinventar la guitarra de nuevo, porque Eddie reinventó la guitarra. No había nadie que hiciera eso desde Jimi Hendrix. Y luego Eddie lo hizo”.

El álbum Van Halen no solo marcó el debut de la banda, sino también un antes y un después en la historia del rock, con temas que se convirtieron en himnos como “Runnin’ With the Devil”, “Ain’t Talkin’ ‘Bout Love”, “Jamie’s Cryin’” y el explosivo solo “Eruption”.

El disco alcanzó el puesto 19 en el Billboard 200 y dio inicio a una carrera discográfica llena de éxitos.

Para Hammett, este trabajo no solo representa una influencia personal, sino una lección de creatividad y técnica que sigue siendo relevante décadas después.