La participación de David Draiman, vocalista de Disturbed, en el histórico concierto de despedida de Black Sabbath el pasado 5 de julio, no pasó desapercibida.

Lo que debía ser una celebración musical terminó empañado por una fuerte reacción del público, que abucheó al cantante al subir al escenario durante la jam session de estrellas organizada en Villa Park, Birmingham.

Abucheos en medio de un homenaje

Draiman formó parte del grupo de músicos invitados que interpretaron clásicos de Sabbath y de la carrera en solitario de Ozzy Osbourne.

Durante su aparición, interpretó “Sweet Leaf” y “Shot in the Dark” junto a miembros de bandas como Anthrax, Megadeth y Guns N’ Roses.

Sin embargo, su presencia generó una respuesta negativa de parte de algunos asistentes, quienes lo recibieron con fuertes abucheos antes de cantar la primera nota.

Tras el concierto, Draiman se pronunció en redes sociales, desmintiendo las versiones que afirmaban que había sido “echado del escenario”.

“Sí, hubo algunos abucheos cuando salí, pero no iba a dejar que unos cuantos idiotas antisemitas me disuadieran de rendir homenaje a mis ídolos”, escribió.

El cantante, abiertamente judío y proisraelí, vinculó los abucheos con su postura política y denunció una campaña para tergiversar lo ocurrido.

Acusaciones, política y una respuesta encendida

En su publicación, Draiman aseguró que algunos medios manipularon los hechos y acusó a simpatizantes del movimiento Free Palestine de generar desinformación.

“Incluso hay clips editados con abucheos añadidos. Patético”, declaró, defendiendo que la retransmisión oficial muestra que su actuación fue bien recibida.

El cantante aprovechó para reafirmar su postura:

“Sigo siendo, sin disculpas, un judío fieramente proisraelí. No me voy a callar ni dejar intimidar por quienes odian lo que represento”.

Aseguró que seguirá con sus planes de regresar al Reino Unido en otoño con una gira que, según él, ha mostrado un fuerte respaldo en ventas.

Un historial de confrontación

David Draiman no es ajeno a la polémica. Ha sido una figura vocal en temas relacionados con el conflicto israelí-palestino, y en el pasado ha criticado duramente a figuras como Roger Waters, a quien llamó “antisemita hasta la médula”.

También ha mostrado apoyo al ejército israelí, e incluso firmó misiles durante una visita militar.

Su participación en Back to the Beginning fue coordinada por Sharon Osbourne, quien también ha tenido enfrentamientos públicos por temas políticos, incluyendo su rechazo a la actuación del grupo irlandés Kneecap en Coachella por sus proclamas pro-palestinas.