Chino Moreno no lo esconde: el triunfo de White Pony hizo que Deftones bajara la guardia.
El vocalista reconoció que, tras el impacto mundial de su disco más emblemático, la banda entró en una etapa de comodidad que afectó la forma en que encaraban su música.
El peso del éxito inesperado
En entrevista con Zane Lowe para Apple Music, Moreno recordó que White Pony nació casi de manera improvisada.
Llegaron al estudio con apenas algunas ideas sueltas y gran parte del material se compuso en el proceso.
Contra todo pronóstico, el resultado fue histórico: White Pony debutó en el número tres del Billboard 200 y ganó un Grammy gracias al tema “Elite”.
El frontman admitió que aquel golpe de suerte los confundió.
“Me engañé pensando que cualquier cosa que hiciéramos iba a gustar. Y eso nos hizo flojos en los discos que vinieron después”, confesó.
Para él, la comodidad fue un arma de doble filo: los mantuvo en el radar internacional, pero los alejó de la exigencia que había impulsado sus primeros pasos.
Entre la autocrítica y el aprendizaje
Aunque para el público la banda seguía brillando, Moreno reconoce que internamente había momentos de desconexión.
“Desde fuera podía parecer que todo estaba bien, pero por dentro no estábamos funcionando al máximo”, explicó.
Esa sensación lo llevó a replantearse la filosofía de trabajo de Deftones.
“Al final entendí lo que me repetían desde niño: lo que das es lo que recibes. No puedes esperar grandes resultados si no das lo mejor de ti”, comentó, subrayando que no basta con el talento o la suerte cuando se trata de crear música duradera.
Deftones en el presente
Más de dos décadas después, Moreno asegura que la banda está en otro momento.
Su nuevo disco, ‘Private Music’, refleja un regreso a la pasión y la honestidad que marcaron sus inicios. Para el cantante, recuperar esa entrega es la clave para mantener vivo el legado del grupo.
Con la experiencia a cuestas, Chino Moreno ve en White Pony no solo el punto más alto de Deftones, sino también la lección más dura: que el éxito puede adormecer, pero también puede convertirse en el impulso para renacer creativamente.