Después de un año extraordinario, el solista más exitoso del momento, Bad Bunny, se tomará un merecido descanso durante 2023. Así lo confirmó el propio artista a través de una extensa pieza editorial para Billboard.

Los próximos 9 y 10 de diciembre se llevarán a cabo en el Estadio Azteca los últimos conciertos de Bad Bunny en, por lo menos, un año. Con ellos cerrará su muy exitoso World Hottest Tour, que lo vio ofrecer 43 shows por todo el continente americano.

Cabe la pena resaltar que el World Hottest Tour (la primera gira de estadios de Bad Bunny) arrancó inmediatamente después de El Último Tour del Mundo, que fue la primera salida a la carretera de Bunny tras la pandemia del Coronavirus.

Hablando con Billboard y respondiendo a la pregunta de qué es lo que hará el año que entra, Bad Bunny contestó:

Me tomo un descanso. 2023 es para mí, para mi salud física, mi salud emocional para respirar, disfrutar de mis logros. Vamos a celebrar. Vamos a ir aquí, vamos a ir allá, vamos a ir en el barco. Tengo un par de compromisos esporádicos, e iré al estudio, pero no hay presión. Acuérdate de ti, cabrón. Te has dejado la piel”.

Vía Billboard.

Durante la conversación, Bunny habló sobre los espectáculos que ofreció en Nueva York y Argentina; de los criterios que obedece cuando lanza un tema colaborativo; de cómo lidia con la presión de ser el número 1 del planeta y del papel tan importante que ha jugado su familia en el proceso.

Concluyó diciendo que ha alcanzado un punto en su carrera en el que ya no le importa qué es lo que pase más adelante, porque no busca nada en particular.

“Por ejemplo, yo no buscaba una colaboración con Drake. Fue muy espontáneo. Ahora es diferente. Ahora todo el mundo, los artistas más grandes que puedas imaginar, quieren colaborar conmigo”.

Vía Billboard.

Mientras tanto, se ha revelado que los conciertos de Bad Bunny en la cancha del Azteca serán grabados para la posteridad. Ya se ha compartido a través de redes sociales el proceso de colocación de escenografía y se sabe que una parte del staff, incluyendo a los bailarines, ya están en la capital.

La reventa de ambos eventos, por su parte, está alcanzando precios descabellados que, en algunos casos, rozan el medio millón de pesos.