Lo que para muchos fue solo una noche de rock, para los sismógrafos de Australia se convirtió en un pequeño terremoto.

El regreso de AC/DC a su país natal después de una década no solo estremeció al público, sino también literalmente al suelo del Melbourne Cricket Ground (MCG), donde la banda ofreció un concierto tan ensordecedor y energético que provocó movimientos sísmicos detectables.

Un temblor al ritmo del rock

El pasado 12 de noviembre, más de 70 mil personas se reunieron para ver a los legendarios Angus Young, Brian Johnson y compañía en su primera presentación en Australia en diez años.

Durante el espectáculo, los instrumentos, los potentes altavoces y los saltos del público generaron vibraciones tan fuertes que los sensores del Centro de Investigación Sismológica de Melbourne las registraron como un pequeño terremoto.

El científico Adam Pascale, jefe del centro, explicó en entrevista con la Australian Broadcasting Corporation que el movimiento del suelo se detectó a más de tres kilómetros de distancia.

Incluso, un residente a unos diez kilómetros del recinto aseguró haber sentido el temblor.

“Lo que nosotros medimos no es el sonido, sino el movimiento del suelo”, detalló Pascale.

“Cuando decenas de miles de personas saltan al mismo tiempo, la energía se transmite a través de la tierra y la señal se amplifica. Es algo que podemos captar fácilmente con nuestros instrumentos”.

AC/DC, una banda que sigue sacudiendo al mundo

El fenómeno no sorprende a quienes conocen la potencia de los conciertos de AC/DC, una de las agrupaciones más influyentes del rock.

Su mezcla de guitarras eléctricas, baterías atronadoras y coros multitudinarios continúa moviendo masas y, como en este caso, sacudiendo el suelo.

El concierto en Melbourne marca el inicio de una nueva etapa de su gira mundial Power Up, que continuará durante 2026.

La leyendas de AC/DC se presentarán el próximo 7 de abril en el Estadio GNP de la CDMXc con The Pretty Reckless como acto invitado.