Fotos: Daniel Patlán (@folkmetender) | Texto: Christian Rojas (@christianxrojas)

El pasado Sábado 16 de octubre, la Curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez recibió a decenas de miles de jóvenes para acogerlos entre los tres escenarios que fueron instalados para dar vida a la primera edición del Festival Corona Capital. Como es tradición de todos los festivales del mundo, el Sol jugó un papel protagónico así como las largas distancias, las largas filas para comprar bebidas y comida y, sobre todo, cualquier serie de infortunios que, hasta cierto punto, se comprenden como completamente normales.

Entre esculturas, stands de medios asociados, una playa artificial y demás parafernalia, la gente comenzó a llegar desde las 10 de la mañana para apartar su lugar en los escenarios donde se presentarían sus bandas favoritas, desde Minus The Bear, pasando por Adanowsky, The Soft Pack y The Temper Trap, hasta llegar a James, Interpol, Echo & The Bunnymen y Pixies, estas últimas tres dándole un toque de prestigio a todo el festival haciéndonos sentir realmente en un concierto masivo de carácter internacional. Por cierto, cabe mencionar que la distribución de los escenarios fue precisa y el sonido de cada uno de estos más que decente.

Habían llegado las 5 de la tarde y comenzaba el climax del día: era difícil desplazarse dentro del festival, la gente empezaba a perder a sus amigos y la demanda de cerveza crecía a niveles muy altos. Las bandas se presentaban en orden y dentro de su horario planeado, sin errores, salvo el empalme accidental que tuvieron Interpol y Pixies y un leve retraso en el comienzo de Echo & The Bunnymen quienes se encargaron brindar uno de los más grandes highlights de la noche con su elegante y finísimo post punk.

Más avanzado el día, la atención comenzó a centrarse en los dos escenarios principales resultando en un abandono del escenario tercero, el escenario Corona Light así como un cierre definitivo de cada uno de los stands de los medios. Todos nos encaminabamos y preparábamos para ver a Pixies pero primero calentaríamos motores con James e Interpol, quienes delimitaron su setlist a canciones más nuevas que viejas creando un show con muchos altibajos entre temas clásicos y desconocidos.

Finalmente, el momento llegó y Pixies subió al escenario justo mientras Interpol seguía ejecutando sus últimas notas. La ansiedad de los de Boston fue más grande que su paciencia o la ambición de los neoyorquinos fue igual de grande para no dejar ir a sus fieles. El único resultado de esta -aparente- mala sincronización fue una gran confusión entre todos los asistentes y la incómoda decisión entre dos grandes agrupaciones. El caos pasó de largo a los pocos minutos y el momento cumbre se logró notar con coros al unísono en canciones como “Debaser”, “Gigantic”, “Here Comes Your Man”, “La La Love You” y, por supuesto, “Where Is My Mind?”.

El festival más hablado, hypeado, comunicado y esperado finalmente aconteció. ¿Comentarios? ¿Quejas? Como bien dice la frase popular “cada quien cuenta cómo le fue en la feria” y nosotros podemos decir que las fallas que todos notamos podrán ser mejoradas si los organizadores regresan con una nueva edición en 2011 de este festival que podría ser el próximo de referencia para los mexicanos.

A continuación, algunas fotos.

Minus The Bear
She’s A Tease
Two Door Cinema Club
Furland
Adanowsky
The Temper Trap
White Lies
Regina Spektor
Echo & The Bunnymen
Foals
Interpol
Pixies