Fotos por Toni François
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Mogwai visitó Mexico para ofrecer un par de conciertos en Guadalajara y en la Ciudad de México. Podríamos detallarles los setlists, hablar sobre leyes de tiempo de llegada, si el sonido del lugar fue bueno, si nos remontó a momentos o lugares, etcétera. Pero esta vez, decidimos pedirle a alguien más que nos ayudara con esta reseña. Con ustedes, Barry Burns de Mogwai y su reseña sobre su viaje a México.
Esto es lo que pasó en nuestro viaje a México.
Todo comenzó con un viaje extremadamente temprano de Glasgow a Ámsterdam. Después, de Ámsterdam a la Ciudad de México para finalizar con un viaje de la Ciudad de México a Guadalajara, todos los viajes en la comodidad de… mmm… clase económica. Es la buena vida que nos toca a nosotros los grandes rock stars. Llegamos a Guadalajara, con únicamente una pieza de equipaje perdida (¡nada mal!), y nos encontramos con Héctor Mijangos, un gran amigo, promotor y dueño de la compañía disquera. El tipo es como un ícono de la moda y, en mi opinión, hasta cierto punto quisiera verme como él. Nos fuimos al hotel después de que algunos de los chicos fumaran sus cigarros. El camino al hotel nos tomó una hora. Después descubrimos que cada viaje en auto/camioneta toma una hora, en cualquier lugar de México, por los problemas de tránsito.
Dejamos nuestras cosas en el hotel y Héctor nos llevó a un restaurante que estaba cerrado, ya eran las 11:30 p.m. Eventualmente llegamos a otro lugar llamado Karne Garibaldi que aparentemente tiene el servicio más rápido. Ordené mi comida a las 11:45 p.m. y llegó a las 11:44 p.m. ¡Zoom! Era una especie de caldo de carne que estaba maravilloso. Junto con ella traen todas las salsas que se consiguen en México, como las salsas de tomate y tomatillo. Me encanta eso. Los demás pidieron lo mismo y los vegetarianos (por quienes siento lástima estando en México) pidieron queso a la parrilla. Esto es básicamente lo que Stuart comería durante toda su estancia en México junto con totopos y salsa.
Al día siguiente estabamos listos para el primer show que hemos dado en mucho tiempo. Fuimos al soundcheck y comimos unos maravillosos sándwiches de puerco pero no recuerdo su nombre. Son “remojables” en salsa de chile y tomate. (Nota del editor: Tortas ahogadas) Me comí dos de estas delicias. Para mí se trata todo sobre la comida cuando viajo a otros países. A algunos les gusta ir a museos, a mi me gusta comer.
Tuvimos que practicar el setlist completo y repetirlo ya que no estábamos en forma musicalmente. Después del soundcheck, Héctor nos llevó a cenar y todos comimos cosas como pollo con mole y muchos tacos. ¿Adivinen qué pidieron los vegetarianos? Sí. Queso con salsa de queso cubierto de queso.
Ellos pidieron cerveza de queso. Yo pedí Tequila y algunas cervezas para después darme cuenta de que ya estaba borracho y debía parar de beber. De regreso en el foro, habían colocado más queso y carnes en nuestro camerino pero John y yo decidimos que sería un desperdicio si nadie se lo come así que tomamos las bandejas y fuimos con el público a ofrecerles la comida, como meseros. Extrañamente, algunos creyeron que éramos mexicanos (soy tan blanco que casi soy transparente) y me hacen preguntas, yo les contesto algo como “no habla español” o algo así, y entonces entienden que puede que sea escocés o algo así. Eso causó una gran confusión pero fue divertido.
Tocamos el show y, en mi opinión, estuvimos extremandamente mal. No como el disco de Michael Jackson Bad, mal como George Bush. Todas las guitarras están un poco jodidas y no se mantienen afinadas. Tocamos un encoré (aún no sé por qué) y John corre hacia el escenario, tropieza y cae sobre la tarima de la batería para levantar una ovación de los “Guadalajarianos”. Esto es lo más relevante de la noche ya que la última canción estuvo terrible. Oh bien, se vive y se aprende.
De regreso a nuestro hotel, nos encontramos con una de las lluvias mas fuertes que jamás habíamos visto en nuestras vidas. Había truenos y relámpagos cada tres segundos y parecíamos niños: asustados y emocionados. Los caminos parecían ríos y las coladeras fuentes. No creo que cuando la gente de Europa vino por primera vez a México haya sido en temporada de lluvias. ¡Hubieran regresado a casa muy pronto!
Al día siguiente nos levantamos para un corto viaje a la Ciudad de México y tener un día libre. Llegamos al hotel y decidimos no salir en todo el día y solo beber. Bajé para comer en el hotel y esta vez ordené pescado. Lo que llegó fue muy gracioso. Era pescado con lo que parecía ser salsa de helado de fresa derretido con chiles poblanos. Continué mirando al mesero para ver si no se estaba riendo cuando para cuando le diera el primer bocado y ver si era una broma pesada del chef. Pero no. Aparentemente a la gente en México le gusta comer pescado a la fresa. Muy interesante.
Supongo que debería salir a conocer más de la ciudad pero soy un holgazán y en vez de eso, John, Ozzy (técnico de guitarras) y yo bebimos en el cuarto de John y escuchamos nuestro iPod en un estereo pequeño que el hotel presta a cada habitación (buen detalle, pero hablaré más sobre esto adelante).
Llega la hora de cenar y Hector nos lleva a otro lugar llamado “Leon Dorado” o algo así y nos toma una hora llegar. Le pedimos que ordene algo de carne pero lo que llega a la mesa no es algo que realmente llamemos “carne” en Escocia. Es… es basicamente…. La cara de un jodido puerco y no se qué más. Tal vez riñones, higado. Puedes ver los pelos en su nariz. Dios. Cortesmente pido unos tacos de pollo. John come algo de “cara” y se ve muy, muy enfermo. Él no quiere ir de fiesta esta noche y decide irse a casa con los otros. Ozzy y yo vamos de vuelta a una fiesta cerca de las oficinas de Noiselab y conocemos a algunas personas muy amables que, de hecho, hablan muy buen Inglés (de hecho, uno de ellos solía vivir en un área de Glasgow donde mi esposa y yo solíamos vivir, es un mundo pequeño). Seguimos despiertos un rato mientras nos emborrachamos para después regresar al hotel. Logro lavarme los dientes en mi borrachera. Al día siguiente se me antoja nadar un poco así que decido llamar a la recepción…
-Yo: Hola, ¿Habla Ingles?
-Mujer: Yis
-Yo: ¿Dónde está la alberca del hotel?
-Mujer: Yis
-Yo: Hmmm. Okay, ¿Hay una alberca en el hotel?
-Mujer: White plees
-Yo: Ok, Gracias
-Hombre: Hola, ¿puedo ayudarle?
-Yo: Si, ¿dónde está la alberca del hotel?
-Hombre: ¿Que tiene un problema con su conexión a Internet?
-Yo: Hahaha! No, Er… ¿hay una alberca aquí?
-Hombre: No, hay un centro de negocios.
-Yo: Oh, ok, (me pregunto si puedo ir a nadar al centro de negocios…) Gracias, bye!
-Hombre: Okay, bye.
Ahora tenemos que ir al soundcheck (lo que nos toma una hora para llegar) y creo que algunos de la banda tienen problemas de estómago porque no estamos acostumbrados al agua o algo. Mi estómago es de acero así que me siento bien. El lugar del concierto es bastante grande y se ve bien. Damos algunas entrevistas y fotografías para la prensa y televisión mexicana y el soundcheck después sale bastante bien. El sonido es mejor que en Guadalajara.
Después, como siempre, Hector nos lleva a cenar. Todos comemos cosas como enchiladas y sopa. Buena comida mexicana. Por supuesto los vegetarianos comen queso y frijoles. Pobres bastardos.
Nos encontramos con Austin TV quienes tocaron con nosotros la ultima vez que estuvimos en la ciudad de México. Recuerdo que se vestían como conejos y eso. Estuvieron bastante bien aquella vez y esperaba verlos tocar. Me dijeron que ahora se visten como árboles porque grabaron su ultimo album en el bosque, lo que suena bastante similar a lo que hicimos para nuestro disco “Come On Die Young” en las afueras de Nueva York.
Los vimos tocar y le gustaron a la gente también. La mascara del baterista es absolutamente increíble. Más bandas necesitan usar máscaras. Si Mogwai tuviera máscaras desde el principio, la gente tal vez pensaría que somos guapos debajo de la máscara… pero no somos. No importa. Criaturas feas de Escocia.
Llega nuestro turno para tocar. Y sale mucho mejor que la otra noche. Tocamos la mayor parte del show bastante bien y es agradable regresar a esto de nuevo. Probablemente debimos tocar un encore porque la gente cantaba “¡Mogwai! ¡Mogwai!” al final pero estamos tratando de no hacerlo. Ahora simplemente tocamos sets mas largos.
Después del show nos encontramos con algunas personas que ganaron un concurso y son todos tipos muy muy agradables. Nadie trató de matarnos con cuchillos peligrosos, lo cual fue muy gentil. Teníamos un vuelo temprano a la mañana siguiente y era hasta Calgary, en Canada, así que decidimos tomar unos cuantos tragos e ir a dormir.
Alguien llama a mi cuarto de hotel cerca de las 4 a.m. y me asusta. Yo sólo veía el telefono, sonando, y casí tengo un colapso nervioso porque estoy muy confundido y cansado. Sigo viendolo y pienso “Por favor, por favor, por favor, deja de hacer ruido, ¡argh!” y finalmente lo hace. Y, ¿recuerdan el pequeño estéreo para iPod en el cuarto de hotel? Bueno, algún absoluto idiota y su novia estaban en el cuarto junto al mío, a las 7:30 de la mañana tocando canciones de Madonna a todo volumen y cantando. Tuve que golpear la pared con mi mano pero eso no funcionó así que llamé a la recepción y la mujer contestó:
-Yo (Cansado y molesto): ¿Habla Ingles?
-Mujer: Yis
-Yo: Hay gente tocando música muy fuerte en el cuarto de al lado. Por favor mande a alguien a callarlos.
-Mujer: Ok, bye
Veinte minutos después me di cuenta que la mujer no entendió nada de lo que le dije. Nadie viene. Así que llamo otra vez. Contesta un hombre y parece entender así que como un minuto después escucho como toca a su puerta y el volumen de la musica baja rapidamente, pero no se apaga. Porque demonios tienen musica tan fuerte a esta hora de la mañana. Yo creo, ¿Cocaina? Tal vez.
De cualquier forma, nos subimos todos al autobus y nos damos cuenta que no hay lugares suficientes para todos así que Ozzy tiene que sentarse en el piso. Entonces el chofer dice “Olvidamos traer a la chica de Noiselab, necesitamos regresar” pero Simon, nuestro Tour Manager, se molesta y dice “¿¿¿Donde se van a sentar??? Ya tenemos a una persona de mas, diles que pidan un taxi!” Todos nos reimos. Loco.
Llegamos al aeropuerto sin muchas ganas de volar por mucho tiempo, especialmente cuando tenemos que parar en Houston (agujero de mierda) en los EUA (agujero de mierda) y tenmos que lidiar con su estupida migración y aduanas aunque sólo vayamos de paso a Canada (no agujero de mierda).
Ha sido un viaje divertido a México y esperamos que podamos tocar en más lugares la próxima vez. Creo que Martin y Dominic tuvieron problemas de estomago así que no lo disfrutaron tanto como el resto, una pena, pero la próxima estoy seguro que estaremos todos bien. ¡Y mejores tocando estas canciones!.
O.K., adiós por ahora.



