La portada del disco está diseñada por Shepard Fairey, mejor conocido como OBEY

Por: @folkmetender

El nombre Bad Brains nos remonta a los inicios del movimiento hardcore punk en Estados Unidos, en Washington, DC para ser exactos. Bandas como Minor Threat, D.O.A., Black Flag, Circle Jerks, Dead Kennedys y los propios Bad Brains son algunas de las bandas que podrían aparecer en los libros de historia de este género. Sin estos grupos, lo que conocemos hoy como punk sería muy diferente. Fue un ambiente hostil y complicado para ser joven en los E.E.U.U. Por esta razón, los jóvenes decidieron tocar música punk más rápida y furiosa, con letras contestatarias y rebeldes. Bad Brains se caracterizaron por lo siguiente: las piruetas voladoras de H.R. (siglas para Human Rights, vocalista de la banda) durante sus shows, por tener un acercamiento con el reggae y la cultura rastafari y  por su filosofía propia del P.M.A (Positive Mental Attitude).

Esos fueron los Bad Brains en 1980, un grupo de afroamericanos rebeldes en DC que brincaron y destrozaron el escenario en cada show. Trabajaron duro, fueron disciplinados e Ian MacKaye los vio como un ejemplo a seguir. Más de 30 años han pasado desde que los días gloriosos de esta banda terminaron, y en pleno marco del apocalípsis, la banda edita su más reciente disco, Into the Future, cuya portada fue diseñada por Shepard Fairey (OBEY). Es un álbum dedicado a Adam Yauch (MCA) de los Beastie Boys, quien fue gran amigo y productor de la banda. Contiene 13 canciones que viajan entre los rápidos y feroces acordes que los hicieran famosos en sus inicios y líneas de bajo llenas de groove y dub. “Yes I” y “Suck Sess” son los mejores ejemplos del sonido furiosos de DC: guitarras veloces y baterías directas.

Después de siete canciones rápidas a la vieja usanza del hardcore punk, llega “Jah Love”, un intento de post dub que rompe el ritmo de Into The Future. A partir de aquí, el disco va para abajo; tiene un roce con el heavy metal con la canción “Earnest Love”. Cuando llega “Come Down”, el ritmo bajó y con esto las ganas de entrar al mosh pit. Sin embargo, justo cuando parece que el disco recupera el ritmo, regresa el heavy metal groove con “Fun” y llegó el fin. Este álbum finaliza con un díptico de dub y reggae formado por “Maybe a Joyful Noise” y “MCA Dub”. Evidentemente, ésta última es un homenaje a Adam Yauch. Into the Future es un disco que empieza sólido y al paso de sus canciones se desploma y termina “flojo”. Tal vez es mejor regresar a los viniles y cassette’s de los 80′s para recordar la gloria de este cuarteto pionero del hardcore punk.

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